Hoy fue un día con muchísimas emociones encontradas, todas tan diferentes entre sí, (en un momento me cuestioné a mí misma si no era bipolar); Miedo, ansiedad, angustia, felicidad, melancolía. Por un lado, la sensación de entrar al colegio después de tres largos meses (las mejores vacaciones) me puso muy feliz, me reencontré con unos amigos que hacía bastante que no veía, y después con los mismos de siempre. Me alegra mucho tenerlos en mi vida, sino no sería la persona que soy hoy, creo que aprendí algo de todos ellos (cosas buenas y malas), y eso me encanta; Para mí el hombre no puede estar sólo, tiene que estar rodeado de más personas para así poder mejorarse, superarse y así crecer y madurar. La reflexión que tuvimos hoy fue acerca de no "tachar" el tiempo, sino aprovecharlo y tomar buenas decisiones, ningún año es igual a otro, y éste, no se compara con NINGUNO. Por lo menos en mi caso, ya entendí que no tengo que preocuparme por cosas que verdaderamente no valen la pena, pelear por lo que realmente quiero y no dejarme llevar por nada y, sobre todo, no quedarme callada, decir lo que pienso. Creo que esto es parte del crecer y madurar de todos, y en mi caso, es un avance muy importante haberme dado cuenta de eso, espero poder ponerlo en práctica y que no sea sólo una idea colgada en mi cerebro.
Estoy muy feliz por este nuevo año que vamos a comenzar, espero que sea eterno, que no termine JAMÁS, y sobre todo, que sea INOLVIDABLE.
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